El objetivo principal del proyecto es contrarrestar el movimiento de los humores vítreo y acuoso contra la pared del ojo, ya que dicha patología podría llegar a generar problemas oculares en los astronautas e, incluso, glaucoma. De, hecho, tal como informa la propia NASA, ya han sido varios los tripulantes que han informado de problemas de visión tras misiones de larga duración.

Actualmente, son 5 los miembros de la Expedición 51 que se encuentran realizando estas pruebas biomédicas en órbita. Entre ellos, los ingenieros de vuelo Oleg Novitskiy y Thomas Pesquet, que regresarán a la Tierra el próximo 2 de junio, momento en que la Estación Espacial Internacional pondrá en órbita la Expedición 52.