La NASA ha creado una nueva ecuación capaz de predecir con mayor fiabilidad el riesgo cardiovascular de los astronautas a 10 años, según informa la American Heart Association y recoge la revista Circulation. Se trata, según el cardiólogo independiente al estudio, Michael Blaha, de la primera fórmula para predecir tanto el riesgo de ataque cardiaco como el de accidente cerebrovascular. La ecuación podría llegar a aplicarse en la práctica clínica terrestre.

Los actuales métodos de la NASA para la detección de placa calcificada acumulada en las arterias presentan problemas a la hora de integrar en la ecuación factores de riesgo típicos de la enfermedad cardiovascular, como la diabetes, la presión arterial alta, el colesterol o los antecedentes familiares de ataque cardiaco. La nueva ecuación resuelve esta incompatibilidad. De hecho, según Blaha, la puntuación sobre la presencia de placa calcificada “añade valor predictivo al resto de factores de riesgo tradicionales”.

“La aplicación que la nueva fórmula puede tener para la NASA es enorme”, celebra el cardiólogo y autor principal, Amit Khera, “no hay más que imaginar lo catastrófico que sería un ataque al corazón en el espacio, tanto para el astronauta como para la misión”. Además de contribuir a las decisiones que la NASA tome sobre la salud de sus astronautas, la ecuación “tiene aplicaciones potenciales en la medicina terrestre”; tanto para profesiones con un alto nivel de riesgo como para la población general.