La privación del sueño parece afectar más a los hombres, mientras que las mujeres se muestran más resistentes a la falta de descanso. Este es uno de los datos recogidos por el experimento Sirius, que ha mantenido en aislamiento a una tripulación de 3 mujeres y 3 hombres durante 17 días para analizar el comportamiento social del grupo.

“Las participantes femeninas mostraron una resistencia mucho mejor que los hombres en una prueba de privación del sueño”, han concluido los expertos. Durante la prueba de privación del sueño, el equipo tuvo que permanecer despierto y trabajar durante 38 horas seguidas, explica el jefe de laboratorio, Vadim Gushchin, del Instituto de Problemas Médicos y Biológicos de la Academia Rusa de Ciencias, donde se ha realizado el experimento.

"Al final del turno de trabajo de 38 horas de duración, se le pidió a la tripulación mixta que practicaran habilidades cognitivas y pruebas de matemáticas. A cada miembro del equipo se le dio un problema matemático. Los 2 mejores resultados vinieron de 2 mujeres, mientras que un participante masculino quedó en tercer lugar ", señala Gushchin.

"La tripulación hizo frente a la prueba de privación del sueño, aunque hubo retrasos. Algunos participantes fueron un poco lentos en los problemas matemáticos debido a la fatiga. Los efectos negativos fueron más fuertes al día siguiente, durante las últimas horas del experimento de privación del sueño y no durante las horas nocturnas", indica el experto.

Gushchin explica que algunos miembros de la tripulación se quejaron de que no podían dormir bien en general.

Acerca de las condiciones dentro del simulador de la nave espacial, la falta de sueño se convirtió en una constante. "Creo que tendremos que agrandar los lugares para dormir. Algunos miembros de la tripulación nos dijeron que no podían dormir bien. La queja que escuchamos con más frecuencia fue un dolor de espalda por la mañana. Las camas resultaron demasiado estrechas o demasiado cortas”.

En general, la tripulación manifestó una poderosa sinergia de las fortalezas de ambos sexos: "La resistencia de los hombres y la alta profesionalidad, flexibilidad, sensibilidad y capacidad de las mujeres para unirse y organizarse", concluye el investigador. La privación de sueño forma parte de esta investigación que pretende examinar el futuro de las tripulaciones mixtas.