Los sensores, colocados en la ropa, podrían clasificar los distintos estados del usuario mientras está sentado o realiza alguna actividad: ya sea correr, saltar o caminar. Luego, transmite los datos que no se correspondan con la actividad realizada por quien que la hace, de manera que la salud de pilotos y astronautas estaría controlada en todo momento. Un aumento de los latidos del corazón, por ejemplo, en una persona que permanece sentada, puede indicar taquicardia, mientras que en una persona en movimiento es algo normal.

Los investigadores hicieron pruebas con trajes llenos de sensores para contrastar la relación entre consumo de energía y datos mientras las lecturas fueran interesantes. El equipo determinó que, en 6 segundos, el sistema debía actualizar las lecturas y centrarse en la detección de cambios relevantes para el nuevo estado.

Esta técnica de eficiencia energética parece ser un método idóneo para controlar la actividad física de un usuario y la salud de pilotos y astronautas según los datos recogidos en un dispositivo portátil. Para lograr esto, es necesario un equilibrio entre precisión y potencia, lo que supone todo un reto dada la limitada potencia para los dispositivos portátiles.

Según el profesor de Informática que lidera el proyecto, Edgar Lobatón, “el seguimiento de la actividad física es importante, ya que es un componente clave para colocar datos de salud en un contexto adecuado”, comentó a mencionada universidad.

La elaboración de la tecnología para monitorizar la actividad física implica conocer la cantidad de datos necesarios a la hora de evaluar la actividad, y saber cómo se va almacenar esa información. Para ello, el equipo trabaja en un laboratorio de captura del movimiento donde se somete a los usuarios a distintas actividades. Luego, se evalúan los datos y se crean parámetros para su clasificación.

La investigación está apoyada por el National Science Foundation’s Nanosystems Engineering Research Center for Advanced Self-Powered Systems of Integrated Sensors and Technologies (ASSIST). Su objetivo principal es hacer que las tecnologías portátiles puedan estar al servicio de la salud a largo plazo.