La estimulación vestibular estocástica (SVS) podría mejorar a corto plazo la adaptación motriz a un nuevo entorno sensorial, según un estudio de la Universidad de Houston y el Johnson Space Center. El descubrimiento, publicado en la revista Frontiers in Physiology, podría ayudar a los astronautas a readaptarse a la gravedad terrestre tras pasar largas temporadas en órbita expuestos a microgravedad.  

Estudios previos ya habían sugerido que, en pequeñas cantidades, el ruido eléctrico aplicado al sistema vestibular podía mejorar el control del equilibrio de sujetos sanos sometidos a entornos sensoriales discordantes. Esta mejora en la trasferencia de información se produciría gracias al fenómeno de la resonancia estocástica.

Para probar la hipótesis, los investigadores reclutaron 24 sujetos (14 hombres y 10 mujeres) sanos de 28,7 ± 5,3 años de edad, 167,2 ± 9,6 centímetros de altura y 71,0 ± 12,8 kilogramos de peso. Todos ellos fueron sometidos a pruebas para determinar los umbrales perceptivos de las corrientes sinusoidales aplicadas a través de los mastoides y asignados al azar para recibir o no SVS de 0-30 Hz al 50% del umbral perceptivo.

Ambos grupos tuvieron que superar una serie de obstáculos ataviados con gafas de discordancia visual que deformaban la visión arriba-abajo. Las tasas de adaptación fueron significativamente más rápidas en el grupo de SVS que en el de control. En el análisis secundario, que enfrentó a los sujetos con mejores tasas de adaptación motriz de ambos grupos, también se impusieron en velocidad los voluntarios sometidos a SVS.