Gracias al uso de centrifugadoras, Samantha Cristoforetti, astronauta de la NASA, alteró las condiciones gravitatorias en la ISS (International Space Station) y se pudo observar que las células reaccionaban ultrarrápido para adaptarse a las nuevas condiciones. En tan solo 42 segundos, las células fueron capaces de adaptarse a la gravedad cero.

Esta evidencia plantea la cuestión de si los cambios celulares anteriores medidos después de horas o días fueron el resultado de un proceso de adaptación. Muchos experimentos ya habían demostrado los cambios en las células después de horas o días en situación de ingravidez, pero la pregunta de qué pasa con la adaptación celular tras las misiones espaciales de larga duración sigue siendo objeto de análisis.  

La vuelta de los astronautas a Tierra plantea la cuestión de cómo se adaptan las células a los cambios de gravedad. Ahora, los científicos de la ISS pueden afirmar que las células responden a los cambios en condiciones gravitatorias muy rápido y de manera efectiva, lo que relaciona las funciones celulares con la gravedad.

Estos científicos dirigieron su diseño experimental para hacer mediciones directas en el Espacio mediante la descongelación de células de su ensayo. Cristoforetti hizo todas las mediciones en el laboratorio de la ISS y los datos de transmitieron a Tierra para sus rigurosos controles a una gravedad diferente.

Los científicos han comentado que hay más esperanza para la adaptación celular que lo que se pensaba antes y, en cualquier caso, es una noticia importante para los vuelos tripulados. "Parece paradójico que las células son capaces de adaptarse ultrarrápido a la gravedad cero, pero en la Tierra nunca se sometieron a ella”, añadió Thiels. No obstante, estos resultados siguen planteando más preguntas relacionadas con la capacidad de adaptación.