El decano y profesor de esta facultad, Michael Delp, explicó que los cosmonautas que viajaban en misiones espaciales estaban expuestos a niveles de radiación cósmica espacial que no se había experimentado en otros astronautas. Esta exposición se traducía en problemas cardiovasculares.

Delp aseguró que se sabía poco sobre los efectos de la radiación en la salud humana, sobre todo en el sistema cardiovascular, pero esta investigación da las primeras pistas sobre los efectos adversos en los seres humanos, según informan en EurekaAlerts.

Este es el primer estudio que analiza la mortalidad de los astronautas del Apolo, que realizó 11 vuelos tripulados al Espacio entre 1968 y 1972, 9 de los cuales salieron de la órbita de la Tierra. El programa más destacado, que ha inspirado cine y narrativa, fue la misión del Apolo 13.

Delp averiguó que el 43% de los astronautas del Apolo falleció a causa de un problema cardiovascular. De los 24 hombres que volaron al Espacio en misiones lunares, 7 formaban parte de este estudio y 3 habían muerto por problemas cardiovasculares. Esto suponía una tasa de riesgo entre 3 y 4 veces superior a la de aquellos que volaron en una órbita terrestre más baja.

El investigador expuso a ratones a la misma radiación que habían sufrido en el Apolo. A los 6 meses (20 años en humanos), los roedores demostraron un deterioro de las arterias que se sabe que puede desarrollar enfermedad aterosclerótica en los seres humanos. El estudio es de especial interés dados los planes espaciales de la NASA entre 2020 y 2030 para viajar a Marte.