Andrew Winnard, médico del European Astronaut Centre (EAC), se dio cuenta de que existía muy poca evidencia científica sobre los cambios que sufre un cosmonauta en condiciones de ingravidez y poca intervención para evitarlos. Winnard también se percató de que en el campo de la medicina aeronáutica tampoco existían revisiones sistemáticas como sí pasaba en otras especialidades médicas.

No solo los astronautas estarán en forma con esta iniciativa; los militares y aviadores civiles podrían beneficiarse de la existencia de grupos que revisen la espacialidad para intentar preservar la salud y el estado físico de las tripulaciones. Con un aprendizaje por parte de todas las partes involucradas, se podría informar a las directrices médicas para aplicar los tratamientos tanto en el Espacio como en la Tierra, tal y como señala Winnard.

La universidad está colaborando con la Universidad de Plymouth, la Aerospace Medical Association (AsMA), la European Space Agency (ESA), el Royal Air Force (RAF), el International Space University y la Blue Abyss para poner en marcha un grupo de opinión en el que se intercambien propuestas, estudios o revisiones que faciliten las decisiones operativas.

“El grupo está desarrollando métodos de publicación y cualquier persona que lleva a cabo revisiones sistemáticas aeroespaciales podrá utilizarlo. Estas herramientas ayudan a los investigadores a entender y evaluar lo que es una buena investigación aeroespacial calidad”, resumió el especialista.

También señaló que la ESA espera que este grupo, que ayudará a que los astronautas estén en forma, responda a ciertas preguntas como cuáles son los mejores ejercicios para realizar en las naves espaciales o cuáles serán los principales desafíos de los médicos. La universidad ya ha trabajado con anterioridad con este organismo para intentar averiguar el daño lumbar y en la pelvis en condiciones de ingravidez.

Hoy en día, la bibliografía que existe sobre temas de salud que influyen en que el astronauta esté en forma y saludable está muy dispersa y su calidad es muy variable. Un grupo de Medicina Aeroespacial sería importante para poder llegar a mejores decisiones científicas gracias a evaluaciones médicas, según concluyen.