Se trata de un estudio retrospectivo de 8 años, de diseño mixto, que incluyó a 8.185 aviadores con hipercolesterolemia aislada, de los cuales 1.458 (17,81%) recibieron prescripción de monoterapia con estatinas según los criterios de las guías de 2002. El resto fue tratado según las indicaciones de la guía más actual.

Los expertos indican que los niveles de colesterol de lipoproteínas de baja densidad de riesgo disminuyeron marginalmente para todos los participantes, excepto para los usuarios de estatinas no recomendados por la guía clínica de 2002.

El riesgo de cardiopatía coronaria fue reducido de manera mínima para todos los participantes con los que se siguió los consejos de las guías clínicas de 2002, con la excepción de los usuarios de estatinas, para los cuales el riesgo aumentó.

El riesgo de cardiopatía coronaria disminuyó para los usuarios de estatinas recomendadas por la guía de 2002, pero aumentó para los usuarios de estatinas no recomendados por la guía clínica de 2013. No se encontró que una medicación con estatinas fuera más eficaz desde el punto de vista clínico en la reducción del riesgo de colesterol de lipoproteínas de baja densidad, independientemente de la intensidad de la dosis. Aun así, los médicos apuntan a que la guía de 2002 se presenta como un “consejero más útil”.