Esta decisión se ha tomado tras la demanda interpuesta por un piloto de Lufthansa a su compañía aérea después de que esta le negara su puesto de trabajo tras cumplir los 65 años. Este piloto, según informan desde Hispaviación, denunció a la aerolínea por vulnerar su libertad profesional y por discriminarle por razón de edad.

El TJUE no le ha dado la razón, y considera que los pilotos mayores de 65 años ven notablemente disminuidas las capacidades físicas necesarias para el desempeño de su actividad respetando las normas de la seguridad aérea. La sentencia sí asume que limitar la actividad aérea a los 65 años es una diferencia de trato por causa de edad, pero considera “innegable” esa pérdida de capacidades.

Los pilotos mayores de 65 años ya no podrán realizar trasporte aéreo comercial y las compañías aéreas podrán negarles seguir en activo sin trasgredir la normativa internacional. El TJUE sí que reconoce que los pilotos mayores de 65 años pueden ser examinadores o instructores aéreos, pero sin estar incluidos en la tripulación de vuelo. A partir de esta edad, no se les prohíbe, sin embargo, formar parte de tripulaciones en vuelos en vacío o vuelos en traslados comerciales si no se transporta carga, pasajeros ni correo.