Varias actividades espaciales novedosas centran los nuevos programas de investigación de la Universidad Nacional de México. “Contamos con una larga tradición en derecho espacial, además de experiencia en telemedicina y Medicina Aeroespacial”, apunta la institución. La universidad ha elaborado un programa para unificar todas las iniciativas sobre proyectos espaciales a nivel nacional. 

“La industria aeroespacial creció un 15% en México entre los años 2010 y 2014. Estos datos son buenos, pero es necesario una organización que unifique todos los esfuerzos en esta área”, indica la universidad. La universidad pretende que todas las actividades espaciales planteadas por investigadores y centros de investigación se registren en el PEU, siglas que responden al Programa Espacial Universitario. Esta iniciativa funcionará como incubadora para dar apoyo a proyectos de investigación espacial. Según informa el centro, los investigadores tendrán a su disposición las infraestructuras de la universidad.

El programa para impulsar las actividades espaciales mexicanas fue presentado ante la comunidad científica internacional hace 4 meses, durante el Congreso Aeronáutico Internacional de Adelaide (Australia). El PEU impulsará proyectos como el diseño de minisatélites, la formación de jóvenes en ciencias espaciales e investigaciones en el campo de la ciencia espacial.

La institución recalca que con esta iniciativa pretende consolidar la formación de recursos humanos y ser catalizadora en el desarrollo de actividades espaciales de mayor envergadura. “Nuestros departamentos de ciencias no paran de crecer. Un ejemplo de ello es el desarrollo de los institutos de Astronomía, Ciencias Nucleares, Geografía, Geofísica e Ingeniería. Ahora toca reforzar la formación en estudios espaciales”, apunta la universidad.

Entre las primeras acciones del programa figura el concurso CanSat o satélites enlatados. Para la edición de 2018, los seleccionados recibirán un paquete de trabajo, talleres de capacitación y asesorías para que armen un pequeño satélite que será probado con un dron a 150 metros de altura. El aparato deberá descender y sobrevivir al aterrizaje. Según informa el cetro, por le momento, 350 alumnos se han inscrito al concurso, organizados en 65 equipos.