El pasado 22 de junio, el BOE dio a conocer la resolución del 22 junio de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea relacionada con los exámenes médico-aeronáuticos, las pruebas complementarias, así como las analíticas de los reconocimientos médicos para conseguir las habilitaciones de todo el personal de vuelo y los controladores de tránsito aéreo, tal y como se hizo eco la Organización Médico Colegial (OMC).

El Parlamento Europeo y del Consejo ya establecía como objetivo el hecho de mantener un nivel elevado de seguridad en la aviación civil europea. El Reglamento 216/2008 obligaba a adoptar ciertas normas necesarias para todos los agentes participantes en la formación, en la evaluación de la aptitud psicofísica y en la acreditación de la tripulación.

Reforzar los cribados de salud mental

Desde julio de 2015, es obligatorio adoptar normas relativas a las analíticas en los reconocimientos médicos para conseguir las habilitaciones del personal de vuelo, los controladores aéreos. La nueva resolución amplía esta teniendo en cuenta un informe que presentó la OMC que respondía al jefe de la División de Medicina Aeronáutica (Aeasa) relacionada con los reconocimientos médicos en la obtención de licencias.

A la hora de evaluar a un candidato a piloto, se tienen en cuenta los siguientes factores para tener un historial lo más completo posible del personal de vuelo. Aunque ahora se hará más hincapié en la salud mental, no se descuidarán los antecedentes personales ni otros problemas orgánicos. Aspectos a tener en cuenta:

  1. Los antecedentes quirúrgicos.
  2. Los antecedentes cardiovasculares.
  3. El riesgo cardiovascular.
  4. El riesgo metabólico.
  5. El riesgo endocrino.
  6. La salud mental.  
  7. Distintos factores epidemiológicos.

En cuanto a los cribados de drogas, se tendrán en consideración los barbitúricos, las anfetaminas, el etanol, los opiáceos y la marihuana. Las pruebas de detección de drogas se harán en un máximo de 10 días desde el momento en que se toma la muestra a analizar.