La radiación es el principal problema que tienen los humanos cuando abandonan la atmósfera de la Tierra, y es “esta fuerza la que no permitirá a las personas vivir largos periodos de tiempo en el Espacio o en otros planetas”, escribe Joseph Parker, experto en Medicina Aeroespacial de la Universidad de Arkansas. El investigador explica que la radiación impregna el espacio vacío y la mayoría de los lugares que “nos gustaría colonizar”, y que sobrevivir en un entorno de alta radiación será parte vital del esfuerzo humano para colonizar el sistema solar.

“Cuando las tripulaciones espaciales viajan más allá de la protección de la atmósfera de la Tierra y del campo magnético, la radiación espacial se convierte en un peligro grave”, subraya el experto. Parker sugiere algunas formas en que los riesgos extremos de radiación podrían ser manejados y mitigados para las tripulaciones que viajan y viven más allá de la Tierra.

“Se podría llegar a crear un blindaje contra la radiación. Para ello, primero debemos revisar los diferentes tipos de radiación: fotónica, onda electromagnética y partículas”, indica Parker. El experto sugiere que los científicos y los ingenieros tendrán que encontrar formas creativas para enfrentar el peligro de la radiación y, a menos que sea posible, alterar la constitución genética humana lo suficiente como para crear una protección incorporada.

Parker escribe que la única forma de proporcionar protección contra la radiación en el Espacio será con diferentes tipos de tecnología de protección externa. “Las agencias espaciales toman medidas para limitar el tiempo que los astronautas pasan expuestos a la radiación, como programar caminatas espaciales para que no ocurran durante los periodos de intensa actividad solar y limitar la cantidad de radiación a la que están expuestos durante sus carreras. Para los humanos con la intención de pasar muchos años en el Espacio, la exposición prolongada será inevitable”.