“Un plan de salud que proteja a los colonos de los riesgos más inminentes como la radiación y la falta de gravedad es tan importante como el desarrollo tecnológico”, apunta Willian West, investigador del Space Policy Institute de Estados Unidos. El experto señala que, para conseguir una colonia humana en Marte, además de cubrir las necesidades sanitarias más básicas hay que pensar también en el día a día de los colonos y los problemas de salud que pueden ocurrir una vez se instalen en el planeta rojo.

El experto escribe que una hipotética colonia en Marte debería abordar numerosos problemas relacionados con la salud humana y con el bienestar en el Espacio. “Si bien muchas de estas áreas pueden ser fascinantes, como la reproducción humana en el Espacio, su discusión en este momento es casi totalmente especulativa, por lo que no se puede hablar de un plan de salud completo”, apunta West.

El investigador subraya que la capacidad de reproducción es esencial para la salud y la sostenibilidad de cualquier colonia, pero es un área que todavía necesita un estudio considerable. “Evitar enfermedades en Marte y asegurar relaciones sexuales saludables son campos que están en estudio, aunque es más imperiosa la necesidad de solucionar problemas como la radiación, la gravedad, las disritmias circadianas, el sistema de soporte vital, la salud mental y la salud pública” explica West.

El experto explica que la imagen de los seres humanos en Marte cambia lentamente de la ciencia ficción a la realidad tecnológica. La NASA tiene la intención de llevar humanos a Marte en la década de 2030 y el fundador de SpaceX, Elon Musk, trabaja para lograr una presencia humana de tiempo completo en el planeta rojo para 2040. Aún más ambiciosamente, Musk pretende que esta colonia en Marte crezca finalmente hasta una población de 80.000 personas.

West se ha basado en estudios existentes para misiones espaciales de larga duración e investigación médica relacionada para imaginar los campos que tendría que cubrir un plan de salud en Marte. “El plan debería identificar posibles contramedidas para muchos de los riesgos humanos para vivir en Marte y sugerir caminos donde se necesita más investigación”, señala.