La radiación cósmica provoca alteraciones persistentes en el epigenoma que tienen relación con el cáncer de pulmón. Así se deduce de un estudio de investigadores de la Emory University School of Medicine (Atlanta, Estados Unidos) en el que se analiza el posible efecto de dicha radiación cósmica en astronautas. Los resultados se han publicado en Scientific Reports.

De acuerdo con los autores, el potencial de viajes espaciales humanos está limitado en la actualidad por las preocupaciones que rodean a los riesgos a largo plazo para la salud humana asociados a la radiación cósmica. Estos riesgos incluyen efectos degenerativos en el sistema nervioso y cardiovascular y cáncer de colon, mama, estómago o pulmón.

Hasta ahora, las estimaciones del riesgo de exposición a radiación cósmica se basan en experimentos realizados con modelos animales y células. Los investigadores evaluaron el impacto de los iones 56Fe y 28Si, de alto componente LET (linear energy transfer) y de rayos X de bajo LET en los patrones de metilación del genoma de las células epiteliales bronquiales humanas.

Los iones 56Fe provocaron principalmente hipermetilación, mientras que los iones 28Si tuvieron efectos mixtos de hipermetilación e hipometilación. Por su parte, los rayos X indujeron fundamentalmente hipometilación. El estado de metilación de los lugares sensibles a 56Fe discriminó tejido tumoral de tejido normal en carcinomas de células escamosas y adenocarcinomas de pulmón.

De acuerdo con los resultados, la exposición a la radiación cósmica deja una huella duradera en el epigenoma y afecta a partes relevantes para el cáncer de pulmón. Según los autores, esas marcas de metilación pueden servir para monitorizar el impacto biológico acumulativo y los riesgos de cáncer asociados a la radiación cósmica de los astronautas que viajan al espacio profundo.