Salud en el espacio

Investigadores de la Universidad de Arizona y de Space Tango se asocian para desarrollar una herramienta que permita evaluar la salud en el espacio. El proyecto está dirigido por el profesor Frederic Zenhausern de la Facultad de Medicina de la Universidad de Arizona. Además, ha recibido 3 becas independientes de la NASA. Asimismo, la financiación permitirá a los investigadores desarrollar una herramienta de diagnóstico. También un dispositivo en forma de jeringa en miniatura que puede detectar bioagentes. Además, permitirá desarrollar cientos de marcadores en sangre o saliva y realizar pruebas de espacio.

En este sentido, Zenhausern señala que “este es el siguiente paso en la evolución de esta tecnología hacia el uso en un vuelo de prueba”. Asimismo, el facultativo recuerda que el dispositivo es una tecnología novedosa patentada y autorizada por Tech Launch Arizona, que ayuda a brindar innovaciones al mundo a través de vías comerciales. De hecho, el investigador del centro Jian Gu, profesor asociado en el Departamento de Ciencias Médicas Básicas de la universidad, trabajará con la compañía con sede en Kentucky para integrar la plataforma de diagnóstico en el hardware autorizado por Space Tango.

Por otro lado, Jana Stoudemire, directora de innovación comercial de Space Tango, dijo que la compañía se complace en asociarse con el equipo de investigación de la Universidad de Arizona. Por esta razón, el dispositivo formará parte de una carga útil alojada en uno de sus CubeLabs autónomos. Ellos pueden proporcionar datos casi en tiempo real y monitorización en microgravedad. «Todo en el CubeLab tiene que estar extremadamente bien diseñado. Además, ha de ser fácil de usar en el entorno contenido de una misión espacial y la International Space Station«, asegura.

Marcadores de proteínas

Por su parte, Zenhausern reseña que en la primera subvención de la NASA, la química del dispositivo probó los marcadores de proteínas. Su aplicación a la detección de ácido nucleico demostró una segunda subvención del Programa de Investigación Humana de la NASA, dirigida por el investigador del Centro Jerome Lacombe, profesor asistente en el Departamento de Ciencias Médicas Básicas de la escuela de medicina.

Asimismo, para este experto “la NASA está invirtiendo más fondos en exploración espacial”. Además, está considerando la salud humana como su primera prioridad para tener éxito en misiones de larga duración. «Hasta ahora, ha habido muy poco control de la salud de los astronautas, pero los viajes al espacio profundo requerirán tecnologías de vanguardia para la salud y el rendimiento de los astronautas».

Viajes espaciales

Noticias recientes sobre la salud del astronauta Scott Kelly, quien paso un año en la Estación Espacial Internacional en los confines de la microgravedad, cuestionaron la promesa de los viajes espaciales humanos a largo plazo. Por eso, a principios de año, otros informes indican que los vuelos especiales podrían activar virus latentes como la culebrilla, la varicela y el herpes, aumentando la importancia de desarrollar formas de controlar y tratar las condiciones de salud de los astronautas en el espacio.

Leroy Chiao, astronauta de la NASA, recalcó que no estaba sorprendido por el informe de marzo. «Sabemos que bajo el estrés, ciertos genes pueden activarse y desactivarse». Al mismo tiempo, «tu cuerpo en el espacio está bajo estrés, por lo que tiene sentido que el estrés pueda hacer que algunos genes se activen y otros se desactiven».

Por último, el doctor Chiao incide en que una de las principales preocupaciones de los astronautas es cómo reaccionarán sus cuerpos a la exposición a la radiación. En este sentido, recuerda que está impresionado con el proyecto más reciente del centro y su cartera de tecnologías para las contramedidas de radiación. “Si esto nos lleva un paso más cerca de aprender más sobre la resistencia a la radiación. Eso es genial”, concluye.