Se trata de un “lapicero” de plasma capaz de cicatrizar heridas sin riesgo de infección ni necesidad de consumo de fármacos. Funciona mediante una tecnología de esterilización de gas de plasma ampliamente utilizada por la NASA, que ahora ha cedido su tecnología para usos sanitarios.

El prototipo, que será comercializado a mediados de 2017 por Fourth State Medicine Ltd, lograría un efecto terapéutico sobre una amplia gama de pieles, desde simples cortes a úlceras diabéticas y llagas posturales o de presión.

La ampliación de su uso, desde la Medicina Espacial a la terrestre supone un gran avance, ya que sólo en Reino Unido, más de 5.000 personas deben someterse cada año a diferentes operaciones de cirugía estética, según datos de los desarrolladores.

“Las posibilidades de uso son infinitas”, aseguran, “durante el diseño del producto nos enfrentamos al reto de que cada tipo de plasma requería una fuente de alimentación diferente para trabajar, pero ambos se han incorporado con éxito”, ha ejemplificado la compañía.

El segundo reto, tenía que ver con los estándares de seguridad requeridos para los dispositivos médicos. “El diseño de electrónica inteligente ha reducido al mínimo los niveles de corriente eléctrica máxima en una supuesta fuga”, aseguran

Esta tecnología espacial aplicada podrá ofrecer “nuevos tratamientos, terapias y soluciones que responden a las demandas y necesidades de nuestros clientes, ya no sólo en los mercados de cosmética y cuidado de heridas, sino también en los sectores veterinarios y de esterilización de mascotas”, ha aventurado el fundador de Fourth State Medicine, Marco Thomas.