La investigación analizó la tasa de accidentes, los parámetros médicos, los hallazgos toxicológicos y las autopsias de la National Transportation Safety Board (NTSB) recogidas en la base de datos de accidentes de aviación general. Una vez recopilados, evaluaron los posibles factores de riesgo de accidentes y sus resultados.

Con esta recopilación se observó que entre 2003 y 2012 hubo más de 114 accidentes fatales de aviación general que implicaban a pilotos de entre 70 y 92 años. En estos accidentes se encontró que un 13% de los pilotos fallecidos combinaban 3 o más fármacos. Los medicamentos más consumidos fueron los antihistamínicos de primera generación y los antidepresivos.

En Estados Unidos es frecuente que los pilotos de aviación sigan ejerciendo una vez cumplidos los 70 años, los 80 e, incluso, los 90 años, según la publicación. Los pilotos tienen que pasar exámenes médicos periódicos establecidos en función a unos protocolos, pero estos no se especifican para los pilotos mayores más de 70 años.

Las reformas del Senado estadounidense aplicadas en julio del pasado año relativas a la tercera clase médica resultaron ser mucho menos estrictas que los requisitos de certificación médica para los pilotos de aviación general.