Para investigar si existe una forma de prevenir la atrofia muscular, la NASA está llevando a cabo un estudio con voluntarios que no sean astronautas. En ellos se está observando qué le sucede al cuerpo humano durante cierto tiempo de inactividad para poder prevenir las atrofias musculares posteriores.

La microgravedad es uno de los peores desafíos a los que se enfrenta las tripulaciones de astronautas en el espacio, y es una condición muy difícil de reproducir en un entorno experimental.

Los investigadores e ingenieros de Flight Analog Research Unit (FARU) mantienen un centro de estudio en la University of Texas Medical Branch (Galveston, TX) donde los voluntarios se mantienen tumbados en camas dentro de salas habilitadas para el descanso. En esta instalación, se intentan reproducir ambientes de ingravidez

Con este estudio, se pretende recopilar datos y desarrollar medidas que serán utilizadas para aliviar los efectos de la ingravidez, ya sean físicos en el sistema musculo esquelético, o psicológicos debidos al excesivo confinamiento al que se ven sometidos.