Este estudio es único, pues los científicos están comparando el efecto de la gravedad cero en la microbiota intestinal con las poblaciones microbianas de otra persona que tiene una genética casi idéntica en la Tierra: su hermano gemelo. Esto hace que el estudio tenga más validez que comparar 2 personas que tienen predisposiciones distintas a agentes infecciosos, enfermedades, etc.

Además de observar que el gemelo del Espacio sufría cambios genéticos y que sus telómeros crecían más que los de su hermano, este grupo de investigadores ha podido averiguar que se producen modificaciones en los grupos de bacterias firmicutes y bacteroidetes; 2 de las poblaciones de microbiota intestinal que están presentes de manera natural en el tracto gastrointestinal para ayudar a realizar la digestión.

El gemelo que se quedó en Tierra mostró fluctuaciones en los mismos grupos de bacterias, pero estas no fueron tan pronunciadas como las observadas por el hermano que se fue al espacio. Tras su regreso, las cantidades de bacterias intestinales volvieron a niveles normales, lo que indica que no se produjeron modificaciones irreversibles en lo que a microbiología respecta.

Scott Kelly permaneció 340 días en el espacio entre 2015 y 2016 mientras que su hermano Mark Kellyviajó al espacio durante 54 días entre 2001 y 2011. Los investigadores continúan investigando sobre los resultados, pues consideran que es temprano evaluar el impacto positivo o negativo de estos cambios.