En este encuentro, señala Dicyt, se abordaron los efectos de las misiones espaciales en la salud de los astronautas, y concretamente la exposición a la que se verían sometidos en el caso de realizar un viaje de ida y vuelta a Marte.

Los especialistas Sandra Ramírez Jiménez, doctora en Química; el doctor Ramiro Iglesias Leal, médico cirujano; Enrique Soto Eguibar, doctor en Investigación Biomédica; el general Víctor Manuel Rico Jaime, especialista en Medicina Aeroespacial; el doctor Raúl Carrillo Esper, perteneciente a la Academia Nacional de Medicina de México (ANMM) y Fabiola Vázquez Torres, gerente de Medicina Espacial y Cibersalud, fueron los ponentes del congreso.

Tal y como se puso de manifiesto en este encuentro, es necesario crear estructuras capaces de contrarrestar las condiciones adversas de la superficie de Marte. De llevarse a cabo este viaje de ida y vuelta a Marte habría que tener en cuenta lo siguiente:

  1. Gravedad inferior a la de la Tierra.
  2. La atmósfera es prácticamente nula y está constituida casi en su totalidad por dióxido de carbono.
  3. Carencia de magnetosfera, que actúa como escudo contra las radiaciones solares.
  4. Ausencia de agua.

En opinión de estos expertos, el viaje de ida y vuelta a Marte es posible desde el punto de vista médico, dado que su duración (7 meses solo de ida) es inferior a la de otras misiones realizadas por los astronautas en órbitas terrestres. En la actualidad, explican, las naves cuentan con sistemas que protegen a los astronautas de las radiaciones y mantienen una temperatura constante.

Otro de los problemas comunes en los astronautas son los relativos al aislamiento. Los expertos recomiendan diseñar tecnologías relacionadas con la orientación y estabilización de la mirada en los ambientes de microgravedad o ingravidez a los cuales se enfrentan y que producen grandes problemas cognitivos que pueden ocasionar errores en el manejo de equipo.

Asimismo, consideran prioritario desarrollar un programa terapéutico desde antes, durante y después del vuelo, designado a tratar a los astronautas con tratamientos de rehabilitación que incluyan movimiento de los ojos y coordinación de las extremidades, entre otros.