Durante el encuentro, organizado por el Servicio Canario de la Salud (SCS) y la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) con la colaboración de la Fundación ONCE, el consejero ha asegurado que “Canarias cuenta con una importante red de recursos destinados a la atención sanitaria de urgencias y emergencias, pero aún podemos trabajar en una mayor coordinación”.

En este sentido, el Plan de Urgencias propuesto cuenta con 46 medidas de mejora de procedimientos organizativos, para la formación de los profesionales y de reformas de las infraestructuras:

  1. Mejora para el transporte sanitario urgente.
  2. Homogeneización de los protocolos de actuación, de funcionamiento y de equipamiento.
  3. Introducción de nuevas fórmulas de atención domiciliaria urgente que tengan en cuenta el cambio en la demografía y el aumento de enfermedades crónicas.
  4. Mejora de la capacidad de resolución de los puntos de urgencias extrahospitalarios, dotándoles de medios complementarios de diagnóstico y ampliando el horario de funcionamiento según las necesidades de cada centro.

“El principal reto es lograr unos servicios de urgencias de calidad, eficientes y adecuados a los cambios demográficos y de esperanza de vida que se están produciendo en la población”, ha añadido el director del SCS, Conrado Domínguez, en una nota de prensa.

“Es necesario poner en marcha un nuevo marco organizativo de urgencias, donde se recoja la correcta gestión de personal, la formación integral y continuada del mismo; la planificación a futuro de las infraestructuras, la adecuación de los recursos materiales, así como la puesta en marcha de programas de calidad en aras de conseguir la mejora continua”, opina Domínguez.