El control de la tuberculosis es uno de los usos de los drones.

El control de la tuberculosis se enfrenta a menudo una infraestructura vial y de comunicaciones deficiente que dificulta la lucha contra esta infección. Las nuevas tecnologías podrían ser un aliado, según sugiere un estudio de investigadores de Madagascar, que han creado un método para evaluar cómo se perciben los drones, la tecnología de monitorización de la adherencia digital y los vídeos educativos para móviles como herramientas de apoyo al control de la tuberculosis.

Tal y como explican los autores, la estrategia End TB establece el objetivo de reducir en un 90% la incidencia de la tuberculosis de aquí a 2035. Para conseguirlo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) solicita la intensificación de la investigación y la innovación en este campo. Esto incluye la adopción precoz de nuevas herramientas, intervenciones y estrategias para el control de la tuberculosis.

En ese sentido, la tecnología tiene el potencial de cambiar “drásticamente” los resultados en regiones remotas. Por ejemplo, en Madagascar se puso en marcha el proyecto Drone Observed Therapy System (DrOTS) en 2017; ese año se reportaron casi 30 000 casos de tuberculosis en la isla. Este integra drones, tecnología de monitorización de la adherencia digital y vídeos educativos para móviles para apoyar el control de la tuberculosis.

Tecnología y control de la tuberculosis

El estudio, publicado en BMJ Open, tenía como objetivo identificar las percepciones en relación con los distintos aspectos tecnológicos del citado proyecto de los pacientes. También de familiares, promotores de salud, jefes de las aldeas y equipo del programa. Igualmente, buscaba describir qué individuos y comunidades estaban interactuando con cada uno de los componentes de DrOTS de manera imprevista.

Los investigadores recopilaron datos por distintas aldeas entre junio y noviembre de 2018. Entre otras cuestiones, se preguntó a los participantes si tenían miedo al ver drones volar o si creían que aportaban algo positivo para la comunidad.

“Este estudio responde a la actual falta de conocimientos sobre la viabilidad y la aceptabilidad cultural del uso de un nuevo conjunto de tecnologías que incluyen tecnologías de monitorización de la adherencia digital, drones y vídeos educativos mediante tabletas para apoyar un mejor diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis en poblaciones remotas”, señalan los autores.

“El desarrollo de tecnologías sanitarias innovadoras no garantiza su adopción rápida y entusiasta en diversos entornos. Los beneficios y riesgos percibidos, el uso y los desafíos de la adopción de dicha innovación no es probable que sean uniformes en distintos entornos socioculturales, económicos y de sistemas de salud”, añaden los investigadores. Para ellos, es importante incluir estudios de percepción en los proyectos, siempre teniendo en cuenta que “cada entorno es único”.