El objetivo del estudio fue comparar las 3 técnicas empleadas habitualmente para realizar una cricotirotomía de emergencia: la quirúrgica, Melker y QuickTrach II. Para ellos los investigadores seleccionaron a 20 estudiantes de medicina sin conocimientos previos en técnicas de punción de la vía aérea. Tras entrenarles, realizaron una cricotirotomía de emergencia a través de los 3 métodos en 60 cadáveres seleccionados aleatoriamente.

Se registró el tiempo que tardaron en completar el procedimiento, la tasa de éxito y el número de complicaciones. Los autores del estudio definieron como éxito la colocación correcta de la cánula en la tráquea en un tiempo de 3 minutos. Los resultados de la investigación mostraron que la tasa de éxito fue del 95% en el caso de la cricotirotomía de emergencia realizada con el método quirúrgico.

En cuanto a la cricotirotomía de emergencia realizada con el método Melker, el porcentaje de éxito fue del 50% y con el método QuickTrach fue del 55%. La mayoría de los fallos se produjeron en la colocación de la cánula. En los procedimientos que se hicieron correctamente, el tiempo de realización de la cricotirotomía de emergencia se situó entre 94±35 s cuando se empleó el método quirúrgico; entre 77±34 s cuando se desarrolló el método QuickTrach II y entre 149±24 s en el grupo en el que se aplicó la técnica Melker.

Los investigadores señalan que no encontraron complicaciones significativas en los procedimientos que resultaron exitosos, y concluyen que el método más eficiente y seguro para realizar una cricotirotomía es el quirúrgico cuando no se dispone de una experiencia suficiente en esta técnica.