Según el acuerdo, la Guardía Civil dispondrá de los desfibriladores durante 4 años y, después de la fecha límite, las partes podrán acordar una nueva asignación. El Consejero de Salud, Jesús Vázquez Almuiña, fue quien entregó los dispositivos al jefe de la Guardia Civil de Galicia, Ángel Alonso Miranda.

La emergencia de salud pública de la Fundación Galicia-061 acordó asignar desfibriladores para proporcionar atención a los ciudadanos que sufran un paro cardiaco en zonas rurales. Según explica el servicio, suele ocurrir que ante estas emergencias en zonas en campo abierto la Guardía Civil llega antes, ya que patrulla por estas zonas.

En Galicia, las enfermedades cardiovasculares son uno de los problemas de salud más importantes. La causa más frecuente de paro cardiaco en adultos es de síndrome coronario agudo y, dentro de este, fibrilación ventricular y taquicardia ventricular sin pulso, cuyo único tratamiento para la desfibrilación eléctrica. En estas situaciones, la disponibilidad inmediata de medios técnicos es esencial para hacer frente con éxito a estas situaciones.

Los servicio de emergencias indican que, según el Decreto 38/2017, de 23 de marzo, se regula la instalación y el uso de desfibriladores externos fuera del ámbito de la salud. La ley establece a la Fundación Pública de Emergencias Sanitarias de Galicia-061, como una entidad dependiente del Departamento de Salud cuyo deber es promover los mecanismos de coordinación con otros cuerpos, tales como protección civil, bomberos, policía local o la guardia civil, para extender la instalación y el uso de desfibriladores externos en la región.