Un nuevo estudio de la Johns Hopkins University está probando en humanos un nuevo enfoque, ya experimentado en animales, que consiste en usar la luz para influir en los latidos del corazón. Según estos científicos, ciertos patrones de luz son capaces de detener las arritmias en corazones de ratones.

Ahora, se experimenta en humanos mediante una simulación por ordenador basada en imágenes a través de resonancia magnética en un paciente real con arritmias. El equipo demostró que la luz roja era más eficaz porque penetraba más en el tejido cardiaco, y era capaz de controlar la arritmia.