La iniciativa ha sido desarrollada por Juan José Pajuelo, enfermero en la UVI de la Fundación Jiménez Díaz, y José Carlos Meneses Pardo, médico adjunto de Cirugía Torácica del Hospital Universitario 12 de Octubre. Tal y como expresan los autores en la guía elaborada dentro del proyecto "Evita una muerte", los sucesos recientes “nos hacen pensar que debemos adaptarnos a una nueva amenaza creciente y global, y, por lo tanto, a un nuevo cambio de paradigma asistencial”.

"Evita una muerte" pretende formar al ciudadano como primer interviniente, es decir, como parte del primer eslabón de la cadena asistencial. La filosofía es similar a la que se sigue con la reanimación cardiopulmonar (RCP) de cadena de supervivencia, explican los autores. Los ideólogos de este proyecto destacan que “si el primer eslabón de la cadena no es fuerte, el resto se debilita”.

La finalidad, detallan, no es otra que, fortalecer ese primer eslabón que es el ciudadano, para conseguir que el mayor número de víctimas pueda tener acceso en las mejores condiciones posibles al resto de eslabones de esta cadena salvavidas. Este proyecto está basado en las llamadas guías Mactac (Multi-Assault Counter Terrorism Action Capabilities).

Estas guías contienen una serie de recomendaciones para orientar a todo aquél que se pueda ver involucrado en incidentes intencionados con múltiples víctimas y con tiradores activos. Pretende servir de ayuda a aquellos ciudadanos que tengan que enfrentarse al manejo de las principales causas de muerte evitable que se producen en este tipo de circunstancias.

Así "Evita una muerte" establece los pasos que deben guiar la actuación inicial, los indicadores que pueden simplificar la identificación de una hemorragia masiva, cómo controlar esta hemorragia cuando no se dispone de material y cuándo se dispone de él (torniquete, venda hemostática y presión directa). Asimismo, ofrece formación sobre otras maniobras salvavidas.