Ricardo Arteaga, miembro del Armstrong Flight Research Center de la NASA y líder del proyecto de salvamento con drones, explicó que la tecnología estaba preparada para actuar, ya que habían estado haciendo simulaciones durante varios años.

Según recoge Hispaviación, Arteaga se puso en contacto con la empresa Vigilant Aerospace Systems para participar en las operaciones de rescate y salvamento en Houston. El CEO de la empresa Kraetti Epperson, entrenó a un equipo de 8 pilotos voluntarios para apoyar en las operaciones de emergencia.

Rapidez y efectividad

La tecnología monitoriza el tráfico aéreo e incorpora un sistema de seguridad del espacio aéreo. Además, un transpondedor conectaba a los drones y después se empleó un receptor con un sistema de vuelo en un portátil que localizaría la aeronave en un espacio aéreo mientras se evaluaban los daños.

Todos los pilotos se centraron en la evaluación de los daños en aquellos barrios de 200 hectáreas en 2 horas, lo que supone mucho menos tiempo que otros métodos que analizan los desperfectos tras desastres naturales.

Epperson hizo hincapié en la importancia de los drones en las labores de socorro en ciertas situaciones críticas de emergencia, ya que tienen acceso inmediato a datos de la situación de un modo seguro y menos costoso.

Arteaga cree firmemente, por su parte, que los drones entregarán suministros médicos y equipos de salvamento a aquellas personas que estén en peligro en zonas a las que el ser humano no se atreve a adentrarse.