En dicho estudio, los investigadores analizaron las tasas de mortalidad por sexos para observar si existía alguna diferencia entre hombres y mujeres que tienen esta patología y que habían visitado los servicios de urgencias de la Universisty of Alberta recientemente. Para ello, analizaron a 21.062 pacientes que habían sido dados de alta del servicio de urgencias y que presentaban fibrilación y aleteo auriculares entre los años 1999 y 2011.

Así, pudieron comprobar que "las mujeres que habían sufrido un infarto agudo de miocardio, angina inestable, angina estable y dolor de pecho tenían más probabilidades de ser dadas de alta en Urgencias que los hombres. Sin embargo, existen pocos datos sobre la epidemiología de la fibrilación y aleteo auriculares en los servicios de urgencias y las diferencias de sexo no se entienden bien”.

En general, las mujeres tenían tasas de mortalidad más altas que los hombres a los 30 y 90 días después del alta y esto seguía siendo significativo tras el ajuste por otras variables demográficas y de salud. A los 30 días del alta, 234 pacientes habían muerto (1,3% mujeres vs. 0,9% hombres). De ellos, 6, 6,8 y 5,6% de las muertes tenía fibrilación y aleteo auriculares, insuficiencia cardiaca y accidente cerebrovascular relacionados, respectivamente.

A los 90 días, se registraron 548 muertes (2,9% mujeres vs. 2,4% hombres), de los que un 4,6% tenía fibrilación y aleteo auriculares, un 5,3%, insuficiencia cardiaca y un 4,6%, accidente cerebrovascular relacionado. "Los análisis basados ??en las diferencias por sexos proporcionan oportunidades para que los médicos e investigadores identifiquen las desigualdades de salud y aboguen por cambios en la atención médica”, explica Brian H. Rowe, investigador del estudio.