Las urgencias del Infanta Leonor de Madrid han reformado sus instalaciones, que ahora cuentan con una sala de aislamiento con sistema de presiones, según informa la Consejería de Sanidad en una nota de prensa. El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, ha visitado el hospital madrileño y ha constatado el buen funcionamiento de su unidad de hospitalización a domicilio.

Tal y como señala la nota de prensa, dicha unidad ha atendido ya a más de 1.000 pacientes en sus casas, lo que supone un incremento del 25% durante este último año. La sala de aislamiento de las urgencias del Infanta Leonor se destinará a pacientes con probabilidades de transmitir una enfermedad infectocontagiosa, o bien a aquellos que deban evitar una infección al presentar un sistema inmunológico debilitado.

La unidad de hospitalización a domicilio también depende de las urgencias del Infanta Leonor y lleva ya 4 años en funcionamiento, explica la consejería. Desde su inauguración en 2014, la unidad ha ido incrementado su capacidad asistencial hasta llegar a los 30 pacientes que atiende actualmente de forma simultánea.

Flujo mixto de presiones

La sala de aislamiento de las urgencias del Infanta Leonor funciona mediante un flujo mixto de presiones, negativa y positiva, en función del aislamiento que necesite el paciente. Según detalla Sanidad, esta sala es independiente, compartimentada, con acceso restringido, y tanto el personal médico como el de enfermería, deben seguir un procedimiento específico.

Las urgencias del Infanta Leonor dispondrán, además, de 2 boxes de aislamiento convencional: uno en el área de preingresos y otro en la zona de observación de pacientes agudos. La Consejería de Sanidad recuerda que el Hospital Universitario Infanta Leonor atendió inicialmente los 2 primeros casos de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo de Europa Occidental, que se dieron en España en el verano de 2016.