El espacio cuenta con una superficie de 175 metros cuadrados repartidos en un mostrador de admisión, una sala de espera, 2 consultas de Pediatría, un box de críticos, una sala de enfermería y una de observación con 4 puestos. Así mismo, el edificio se ha dotado de una sala de radiodiagnóstico para que el menor pueda realizarse las pruebas pertinentes sin abandonar el módulo.

La inversión de 108.332 euros por parte de la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública también ha permitido la ampliación del personal, con la contratación de 6 enfermeras y 6 auxiliares. Estas mejoras son “resultado del trabajo multidisciplinar orientado a conseguir el bienestar del niño”, resume la jefa del servicio de Pediatría, Empar Lurbe.

Se refiere, por ejemplo, a las mejoras arquitectónicas del espacio y otros aspectos funcionales como la construcción de un ingreso para ambulancias. Además, señala, “los espacios que han quedado libres en este servicio por el traslado de las consultas pediátricas servirán para mejorar la atención urgente al adulto”. De todo ello se beneficiarán los 355.504 habitantes de la zona, de los cuales 52.888 acuden a la asistencia sanitaria pediátrica.

“Ofrecer una mejora en la atención a estos pacientes viene siendo una constante por parte de todo el equipo de profesionales del departamento, y la puesta en marcha de estas urgencias son un paso fundamental para aumentar la calidad asistencial”, declaran los responsables en la nota.

Por su parte, la Consellera de Sanitat Universal i Salut Pública, Carmen Montón ha subrayado que, “pensando siempre en la búsqueda del máximo beneficio para el menor, la conselleria, la dirección del hospital y el equipo de pediatras del centro consideró que era mejor separar las urgencias e integrarlas con los demás recursos pediátricos del hospital”.