La sumisión química es un tipo de intoxicación involuntaria asociada a menudo con abusos a menores o agresiones sexuales, tal y como apuntan desde la Comisión contra la Violencia del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, que ha conseguido la declaración de Buenas Prácticas del Sistema Nacional de Salud por su experiencia en el abordaje integral de mujeres con sospecha de haber sido víctimas de dicha sumisión química.

Según ha informado la Comunidad de Madrid, la citada comisión ha analizado su experiencia para elaborar una guía que facilite la detección clínica de la sumisión clínica en mujeres que acudan a Urgencias. Para garantizar la estandarización y la continuidad de la asistencia a las pacientes afectadas, la guía se basa en 2 puntos:

  1. Existencia de un gestor de casos específico de sumisión química.
  2. Tratamiento integral de la víctima de la sumisión química.

La declaración de Buenas Prácticas lograda por el Clínico San Carlos tiene que ver con la contribución del centro a la sensibilización respecto a este tipo de violencia tanto de la población como de los profesionales, a los que se ayuda a ser conscientes de la importancia de cómo actúan a la hora de manejar clínica y legalmente estas situaciones de sospecha de sumisión química.

En esa línea, se ha implantado la mencionada guía como herramienta formativa y se ha fomentado una atención normalizada de las personas afectadas, “contribuyendo al perfeccionamiento de las habilidades del personal sanitario en la detección de la violencia de género en Urgencias y a la visibilización de las dificultades a las que se enfrentan en esta labor”.

Dentro de la experiencia del Clínico San Carlos se incluye la detección de casos de sumisión química mediante indicadores de sospecha y el refuerzo de habilidades formativas y educacionales para los profesionales implicados en la atención de las víctimas y en la sensibilización de la población general sobre esta forma de violencia de género.