Xstat funciona mediante la inyección de un grupo de esponjas que se introducen en la herida a usando un aplicador similar a una jeringa. Una vez introducidas, las esponjas se expanden y se hinchan para llenar la cavidad de la herida dentro de los 20 segundos de contacto con la sangre. De esta forma, crea una barrera temporal para el flujo sanguíneo y proporciona presión hemostática.

Cada esponja, explica Panakeia, dispone de un marcador que puede ser detectado por rayos X con el objetivo de ser extraído quirúrgicamente al finalizar el tratamiento. El dispositivo ya se ha probado en la herida de un militar estadounidense herido en el campo de batalla y después de que una operación de 7 horas para frenar la hemorragia no tuviera éxito.