La bicicleta eléctrica tiene el mismo potencial para la salud cardiorrespiratoria que la bicicleta convencional. Así se deduce de un estudio de la Universidad de Basilea (Suiza) que se ha publicado en Clinical Journal of Sport Medicine y que se centraba en individuos con sobrepeso y sin entrenamiento, según ha informado la propia institución universitaria.

Este ensayo piloto tiene como punto de partida la campaña “Bike to work”, que invita a la ciudadanía a usar sus bicicletas eléctricas o convencionales para ir al trabajo durante un mes. Los investigadores analizaron la efectividad para la salud del uso de ambos tipos de bicicletas en 28 varones voluntarios con una media de 37 años y 29 kg/m2 de índice de masa corporal.

Los participantes recorrieron 6 kilómetros o más al menos 3 días a la semana; la mitad usaba bicicleta eléctrica y la otra mitad bicicleta convencional. Antes de comenzar la intervención, se examinó de manera minuciosa a cada voluntario, usando la capacidad de captación de oxígeno como criterio decisivo para evaluar la capacidad cardiorrespiratoria.

Al cabo de un mes, se repitieron las pruebas. Ambos grupos habían mejorado su estado físico, ya que aumentó su capacidad cardiorrespiratoria y el corazón funcionó de manera más eficiente. De acuerdo con los autores, los resultados demuestran que entrenar con una bicicleta eléctrica es tan efectivo como hacerlo con una bicicleta convencional.

Asimismo, se comprobó que el grupo que usaba bicicleta eléctrica viajaba a velocidades promedias más altas y mostraba mayor ganancia de elevación diaria, lo cual indica que “la bicicleta eléctrica puede aumentar la motivación y ayudar a las personas mayores y con sobrepeso a mantener el entrenamiento físico de forma regular”, según el investigador Arno Schmidt-Trucksäss.

“Aquellos que utilizan bicicletas eléctricas de forma regular se benefician permanentemente, no sólo en términos de su forma física, sino también en términos de otros factores como la presión arterial, el metabolismo de las grasas y su bienestar mental”, ha añadido el profesor de Medicina Deportiva de la Universidad de Basilea.