El programa de ejercicio físico para geriátricos desarrollado por la UPV-EHU (Universidad del País Vasco) servirá para trabajar la fuerza, el equilibrio y la resistencia de los ancianos, y mejorar de esta forma su estado cognitivo. Según señala la agencia EFE, este programa de ejercicio físico para geriátricos forma parte de un estudio de la UPV y el grupo Ageing-On, publicado en las revistas Maturitas, Experimental Gerontology y BMC Geriatrics.

Este programa de ejercicio físico para geriátricos se dirige, fundamentalmente, a ancianos que viven en residencias y que sufren síndrome de fragilidad. Tal y como señala el estudio, estos ancianos presentan un mayor riesgo de caídas, hospitalizaciones, dependencia e incluso fallecimientos. La finalidad de esta iniciativa, explica EFE, es fomentar el envejecimiento saludable a través de una serie de pautas adaptadas a las características de cada paciente.

Los resultados del ensayo de este programa de ejercicio físico para geriátricos en 112 ancianos de 10 residencias han mostrado que existe una relación entre una mayor fuerza de las extremidades y un mejor estado cognitivo y de calidad de vida. Los ancianos fueron divididos en 2 grupos de forma aleatoria: el de control continuó con sus actividades cotidianas y el experimental que participó en el programa de ejercicio físico para geriátricos.

Los ancianos que participaron en el programa de ejercicio físico realizaron 45 minutos de actividad física a la semana, centrados, principalmente en mejorar el equilibrio y la fuerza. El tiempo dedicado a andar se fue incrementando de forma progresiva hasta llegar a los 20 minutos diarios.

3 meses después, el estudio reveló “una mejoría significativa” en la mayoría de variables físicas, tales como fuerza, velocidad de la marcha y equilibrio en las personas que realizaban ejercicio físico, mientras que las capacidades físicas del grupo de control se redujeron. A todos los participantes se les realizó la prueba SPPB (Short Physical Performance Battery), utilizada para medir el nivel de fragilidad y puede predecir el riesgo de caídas, hospitalizaciones, dependencia o fallecimiento, y el resultado fue mucho más favorable en el caso de los componentes del grupo experimental.