Tal como publica la revista Stem Cells Translational Medicine, el prototipo ha sido probado en 5 pacientes con edades comprendidas ente los 18 y los 45 años. Los científicos, extrajeron células madre de la propia médula ósea de los pacientes, cultivaron dichas células durante 2 semanas y, después, las sembraron en un andamio membranoso apto para introducir las células en la lesión.

Finalmente, los voluntarios se sometieron al implante quirúrgico de dicho andamio en el Southmead Hospital de Bristol. A los 12 meses de la intervención, todos los pacientes presentaban un menisco intacto; sin embargo, pasados 24 meses, 2 de los 5 pacientes requirieron la extirpación quirúrgica del menisco dañado debido a un nuevo desgarro o reaparición de los síntomas.

En estas mismas fechas, 3 de los participantes seguían en buen estado y su rodilla había recuperado una funcionalidad total. “Los resultados son muy alentadores y ofrecen una alternativa potencial a la extirpación quirúrgica que se compromete a reparar el tejido dañado y restaurar función de la rodilla completa”, celebra Anthony Hollander, de la University of Liverpool.

“Actualmente estamos desarrollando una versión mejorada del vendaje celular utilizando células madre mesenquimales autólogas no diferenciadas procedentes de un donante, lo que reducirá el coste del procedimiento y eliminará la necesidad de realizar 2 operaciones”, adelanta el fundador y director científico del Azellon.

“Este vendaje vivo ofrece una opción nueva y emocionante para los cirujanos y muy especialmente para los atletas y pacientes más jóvenes, ya que se reduce la probabilidad de aparición temprana de osteoartritis tras la meniscectomía”, destaca el jefe de cirugía ortopédica de la Bristol University, Ashley Blom.