El ejercicio físico aporta beneficios.

El ejercicio físico en pacientes renales aporta beneficios a distintos niveles, según distintos estudios. Con esa base, la Sociedad Española de Nefrología (SEN) ha puesto en marcha un grupo de trabajo para impulsar iniciativas que fomenten la implantación de programas de actividad física en esta población. Se trata del Grupo Español Multidisciplinar de Ejercicio Físico del Enfermo Renal (GEMEFER).

En una nota, la sociedad explica que el ejercicio físico en pacientes renales tiene beneficios a nivel fisiológico, psicológico y funcional. Esto supone un impacto especialmente positivo para una población que ve disminuida su capacidad física a medida que avanza su tratamiento renal sustitutivo. Esa reducción de la capacidad física tiene que ver con factores como:

  1. La edad.
  2. El sedentarismo.
  3. La patología cardiovascular asociada.
  4. Las alteraciones propias de la enfermedad renal.

A pesar de estos beneficios, en España no existen programas rutinarios de ejercicio físico en pacientes renales. El GEMEFER nace para desarrollar iniciativas que impulsen esta actividad entre los profesionales sanitarios y las personas afectadas. En concreto, el grupo busca dar soporte a los servicios que quieran impulsar el ejercicio físico en pacientes renales. Asimismo, pretenden colaborar con otros grupos y sociedades para conseguir sus objetivos.

Grupo multidisciplinar

En ese sentido, busca colaborar con la Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED-FEMEDE), la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) o la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica (SEDEN). De hecho, está abierto a fisioterapeutas, enfermeros, licenciados en actividad física y deporte, o especialistas en ejercicio físico. También el GEMFER -que coordina Vicent Esteve Simó- fomentará la colaboración con entidades internacionales.

“El ejercicio físico y la rehabilitación debería ser considerados como una parte más del plan de cuidados del paciente renal, de cara a preservar su capacidad funcional y mejorar su calidad de vida”, destaca la presidenta de la SEN, María Dolores del Pino.

“Con ello podemos conseguir evitar la aparición de diversos síntomas musculares. También evitar o retrasar la dependencia que pueden llegar a tener algunos pacientes en tratamiento renal sustitutivo- añade-. En especial, en personas mayores que necesitan de asistencia para el desarrollo de sus actividades cotidianas. Mejorando su actividad física mejoramos su tratamiento y su calidad de vida”, apostilla.