Según el especialista, apunta el trabajo, el deterioro cognitivo afecta de forma negativa en la calidad de vida de los mayores y se asocia a discapacidad y deterioro funcional. El ejercicio físico ha demostrado tener un efecto positivo en ese sentido, aunque las conclusiones de los ensayos clínicos aleatorizados son pocos consistentes.

Investigadores de la Universidad Pública de Navarra y el Complejo Hospitalario de Navarra realizaron una revisión sistemática para evaluar el efecto del ejercicio físico aeróbico, el ejercicio físico multicomponente y el ejercicio de resistencia en la cognición de personas sin deterioro cognitivo.

Se analizaron 21 estudios publicados entre 2002 y 2016; de ellos, 13 mostraban mejorías significativas en las personas que realizaban ejercicio físico en al menos uno de los dominios cognitivos, como la función ejecutiva o la memoria. No hubo diferencias significativas entre los diferentes grupos de ejercicio físico y la cognición.

La gran variabilidad de los ensayos constituye una de las principales limitaciones del estudio navarro, de lo cual se concluye que es preciso estandarizar la metodología de los estudios científicos para poder saber más sobre el efecto de cada tipo de ejercicio físico en los resultados cognitivos.