adenoma colorrectal

La actividad física en la adolescencia y etapas posteriores reduce el riesgo de adenoma colorrectal. Es, al menos, lo que asegura un estudio epidemiológico realizado por investigadores del Departamento de Medicina Preventiva de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sao Paulo. El hallazgo, del que se hace eco Eurekalert, aparece recogido en el British Journal of Cancer.

La investigación señala que 60 minutos de ejercicio físico diario moderado se asocia con una reducción del 39% en el riesgo de pólipos adenomatosos avanzados. Este tipo de pólipos son un precursor del cáncer colorrectal, el tercer tipo de cáncer más frecuente en Brasil. En este sentido Leandro Rezende, autor del estudio, reconoce que, aunque los vínculos entre la actividad física, los adenomas y el cáncer colorrectal se conocen bien, se trata del primer estudio que demuestra los efectos acumulativos de la actividad física que comienza en la adolescencia sobre la incidencia del adenoma colorrectal.

Estudio

Los autores analizaron los datos de 28 250 mujeres incluidas en el Estudio de Salud de Enfermeras II. La población de la muestra incluía mujeres de 25 a 42 años que trabajaban como enfermeras y residentes médicos en los Estados Unidos. Fue uno de una serie de estudios de cohorte prospectivos realizados para examinar la etiología de las enfermedades crónicas y los efectos a largo plazo de la actividad física, la nutrición, las hormonas y el medio ambiente, entre otros factores, en la salud y el desarrollo de enfermedades.

El estudio analizó la asociación entre la actividad física durante la adolescencia y el riesgo de adenoma. De hecho, ajustó los factores de riesgo conocidos como el tabaquismo, la dieta, el consumo de alcohol y los antecedentes familiares de cáncer colorrectal. Los resultados mostraron que la actividad física en la adolescencia redujo el riesgo de adenoma en un 7%, en comparación con poca o ninguna actividad. Y es que la actividad física en la edad adulta (23-64) redujo el riesgo en un 9%. Además, la actividad física tanto en la adolescencia como en la edad adulta redujo el riesgo en un 24%.

Conclusiones

Leandro Rezende asegura que la diferencia entre el impacto de la actividad física solo en la adolescencia y en la edad adulta refleja las diferentes duraciones de los 2 periodos. “Esta tendencia sugiere que hay un efecto acumulativo de la actividad física a medida que avanza la vida. Durante la adolescencia o la edad adulta, cuanta más actividad física tengamos, menor será el riesgo de desarrollar adenoma en la edad adulta”, reconoce.

Sin embargo, el hallazgo que más sorprendió a los investigadores fue que una actividad física adecuada tanto en la adolescencia como en la edad adulta redujo el riesgo de adenoma avanzado en un 39%. Para Rezende, este aumento en el nivel de reducción del riesgo se correlacionó con los adenomas vellosos. Este tipo de adenomas son pólipos agresivos con un diámetro de más de 1 centímetro y más propensos a evolucionar a cáncer colorrectal.