El estudio, publicado en Frontiers in Physiology, se basa en una investigación en ratones y un ensayo piloto en seres humanos. Los resultados, de los que se hace eco EurekAlert, muestran que la actividad física regular y la reducción del estrés podrían mejorar la salud de los enfermos de lupus a largo plazo.

Los investigadores comprobaron, en el experimento realizado con ratones, que el ejercicio moderado (45 minutos de caminata diaria) disminuye de forma significativa el daño renal en el lupus. Los resultados mostraron que el 88% de los ratones que no practicaron ejercicio sufrieron un daño severo, frente al 45% de los animales que si realizaron ejercicio.

La causa de que el daño renal en el lupus disminuya con la práctica de ejercicio podría ser que los marcadores que conducen a la inflamación propia de esta enfermedad se desploman cuando se realiza una actividad física moderada, apuntan los investigadores. Cuando los responsables del estudio sometieron a los ratones a niveles de estrés altos, estos biomarcadores se dispararon.

Para comprobar que estos resultados podrían trasladarse a seres humanos, el equipo de investigadores inscribió a un grupo de pacientes de lupus en un programa diario de tai chi a modo de estudio piloto. Las clases se centraron tanto en el ejercicio moderado como en la reducción del estrés. Los resultados iniciales mostraron una disminución significativa en algunos de los biomarcadores inflamatorios identificados en los experimentos con ratones.

El autor principal, Nicholas Young, concluye que se ha demostrado a nivel molecular que tanto el ejercicio como el estrés pueden afectar la inflamación mediante la regulación del sistema inmunológico, lo que puede proporcionar una oportunidad única para ayudar a las personas que sufren de la inflamación crónica asociada con enfermedades autoinmunes como el lupus.