Según el trabajo, que publica la revista Nutrición hospitalaria, la incidencia de las POM se produce en pacientes con hábitos de vida saludables que siguen una dieta equilibrada, rutinas de sueño reparadoras y que mantienen un peso adecuado. Tampoco se trata de sujetos que fumen o consuman alcohol de forma habitual, por lo que estos factores de riesgo modificables no parecen ser responsables de las POM en los sujetos de estudio.

Los autores M. López-Frías, T. Nestares y C. de Teresa, consideran “desalentador” que sean precisamente los pacientes que se cuidan quienes sufren este daño articular. El motivo, sugieren, sería “la posible falta de información sobre la técnica y el cuidado de su sistema músculoesquelético durante la práctica de deporte”.

En este sentido, insisten “una vez que la gente tiene claro que debe cuidar su alimentación y realizar ejercicio, es necesario enseñarles cómo hacerlo para prevenir nuevos problemas derivados de práctica incorrecta”.

El estudio de la UGR también señala que, entre un 10 y un 40% de la población española sufre una POM, aunque estas son más habituales entre la población femenina. Las POM más recurrentes son la lumbalgia (18,6%), la artrosis (18,3%) y el dolor cervical crónico (15,9%) aunque, en ellas, también existe una gran prevalencia de cervicalgia y gonalgia.