Para realizar el trabajo, los investigadores pasaron un cuestionario a 140 nadadores de entre 12 y 24 años (72 hombres y 68 mujeres) durante una fase de entrenamiento específico de alta intensidad; para seleccionar a los deportistas, se realizó un muestreo consecutivo no probabilístico entre los miembros de los clubes adscritos a la Federación Madrileña de Natación.

El cuestionario recogía variables como edad, sexo, peso, años y tipo de entrenamiento y dolores y molestias experimentadas. El objetivo era conocer la prevalencia de dolor de hombro en nadadores de competición, sus características y su relación con factores antropométricos y deportivos.

IMC y dolor

Según recoge el artículo, un 25,7% de los encuestados dijeron padecer dolor de hombro. Por categorías, la mayor prevalencia se encontró en nadadores absolutos. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre el sexo y el dolor en ninguno de los grupos. Sin embargo, el Índice de Masa Corporal (IMC) y el dolor de hombro sí mostraron relación estadísticamente significativa.

De acuerdo con los resultados, la prevalencia aumentaba igualmente a partir de los 3 años de práctica de natación. Respecto a estilos, el estudio reveló una mayor prevalencia en nadadores cuya especialidad son los estilos o el crol y aquellos que compiten en pruebas de más de 400 metros. El dolor fue significativamente más intenso durante la actividad que en reposo.

Con estos datos, los investigadores concluyen que el dolor de hombro en nadadores de competición entre 12 y 24 años es un problema frecuente y repetitivo, que aumenta con la experiencia y que se asocia a la actividad, a un mayor IMC y a la especialidad del deportista. Además, parece ser más frecuentemente unilateral, estar asociado a la actividad y localizarse tanto en la zona anterior como en la lateral y posterior del hombro.