El trabajo tenía como objetivo analizar la presencia de efecto Ringelmann en la tripulación de 4 sin timonel española seleccionada para el preolímpico de Río de Janeiro 2016. Eran 4 remeros de 24 años de media y una experiencia previa de entre 10 y 13 años. Se realizaron 2 test de esfuerzo máximos a cada sujeto, uno individual y otro en grupo.

Los resultados reflejaron un aumento sistemático en la condición del equipo respecto de la individual, con una media de metros recorridos en esta de 1029,25 metros, mientras que en la grupal fue de 1036,75. El número de vatios generados también fue superior en la ejecución colectiva.

Asimismo, la media de paladas en la condición individual fue inferior (35,5) a la de grupo (37,25). En cuanto a la percepción de esfuerzo (escala de Borg), los remeros puntuaron un punto por debajo a nivel individual que en grupo.

Con todos esos datos, los investigadores afirman que “el nivel competitivo, la fuerte convicción de equipo y la alta motivación pueden no solo paliar, sino hacer desaparecer el efecto Ringelmann en un bote de 4 sin timonel, a pesar de que la percepción de esfuerzo es mayor en equipo”.