El trabajo tenía como objetivo investigar la relación entre el ejercicio de fin de semana, o cualquier otro patrón de actividad física que incluyera una o 2 sesiones por semana, con el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular, cáncer u otra causa. Se incluyeron los mayores de 40 años de entre 11 cohortes participantes en la Health Survey for England y la Scottish Health Survey entre 1994 y 2012.

Tal y como recoge Intramed, casi 2 tercios de los más de 63.000 participantes eran sedentarios; un 22% se consideraron “insuficientemente activos”, ya que hacían menos de 150 minutos de ejercicio moderado o de 75 intenso por semana; un 4% hacían ejercicio solo los fines de semana; por último, un 11% hacía ejercicio regularmente, varias veces a la semana.

En total, se registraron 8.802 muertes debido a todas las causas, 2.780 por enfermedad cardiovascular y 2.256 por cáncer. En comparación con los inactivos, los que hacían ejercicio los fines de semana tuvieron una tasa de mortalidad un 30% más baja, mientras que los activos tenían un 35% menos de mortalidad.

Con estos resultados, los investigadores concluyen que hacer ejercicio al menos 1 o 2 veces por semana podría ser suficiente para reducir el riesgo de muerte. De acuerdo con el investigador principal, por tanto, “los que hagan ejercicio el fin de semana, deben seguir haciéndolo”.