Según señala la agencia EFE, los resultados muestran que los futbolistas que capaces de controlar psicológicamente el estrés mantienen elevada la autoconfianza y disponen de una buena capacidad de atención y concentración durante la competición.

Gloria González, especialista en Psicología del Deporte de la Universidad de Sevilla, ha sido la autora principal del estudio, desarrollado durante una estancia de investigación en la Universidad de Málaga (UMA). El trabajo se ha realizado sobre una muestra de 100 futbolistas semiprofesionales de tercera división.

“En estas categorías, el control del estrés está suficientemente modulado, de manera que no suelen existir estados altos de ansiedad, debido a que son futbolistas que previamente han superado filtros de afrontamiento deportivo”, ha explicado el profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UMA, Óscar Romero.

La investigación revela que, aunque los deportistas considerados muestran altos niveles de atención, cuando cometen un error manifiestan un descenso de esta habilidad psicológica. En estos casos, los expertos ponen en valor la figura del entrenador para fomentar la motivación de los jugadores.

Estudios anteriores coinciden en que el rendimiento deportivo de los futbolistas difiere en función de su demarcación, de manera que los delanteros y centrocampistas destacan en poseer una estimulación más alta que jugadores de otros puestos de juego.