Los investigadores, dirigidos por el especialista en Medicina del Deporte, Andrew Peterson, estudiaron los casos de 3.800 sujetos en edad pediátrica a partir de las bases de datos de las 3 grandes ligas de ambos deportes. Durante el estudio compararon tanto la cantidad como la intensidad de las contusiones cerebrales en los equipos.

Tal como publica la revista Orthopaedic Journal of Sports Medicine y recoge una nota de prensa de la UI, los resultados no mostraron diferencias significativas entre ambos deportes y el número de lesiones “relativamente bajo”, valora Peterson, quien espera que “esta información pueda ayudar a las familias a la hora de tomar decisiones sobre las actividades de sus hijos”.

La intención del trabajo era “poner a prueba la hipótesis de que no permitir a los menores jugar a deportes de contacto reduciría el riesgo de lesiones entre estos jóvenes atletas”, explica Peterson. No obstante, “en base a nuestros resultados, no podemos afirmar que deportes como el falg football sean más seguros que el fútbol americano”, concluye.