Importancia del reconociendo médico para el deporte en pruebas.

El reconocimiento médico para el deporte debería ser obligatorio, según aseguran desde la SEMED (Sociedad Española de Medicina del Deporte). Esta sociedad lleva más de un cuarto de siglo tratando, por las buenas, de convencer de su importancia a las autoridades pertinentes. En vistas al poco éxito obtenido, su presidente, Pedro Manonelles considera que “la única vía efectiva será la de la obligatoriedad“.

Quebrantahuesos, Ironman o Spartan Race son solo algunos de los ejemplos en los que el deporte de resistencia adquiere su máximo exponente. Para participar en estas pruebas deportivas no hace falta ser un deportista de élite. ¿O sí? Precisamente fue con la primera prueba con la que se obligó a los participantes a hacerse un reconocimiento médico para el deporte hace 10 años.

“Poco se ha conseguido por la vía del razonamiento y del intento de convencer de la necesidad de los reconocimientos. Estamos convencidos de que si no se establece su obligatoriedad cualquier otra medida que se adopte no va a ser efectiva. Además, sería la primera medida para la prevención de la muerte súbita“. Pedro Manonelles.

Esta obligatoriedad sentó un precedente y se fue contagiando a otro tipo de pruebas populares. “Esto es bueno y ha permitido descubrir algunas dolencias“, señaló Manonelles. Pero la regulación del reconocimiento médico para el deporte no acaba de ver la luz por culpa del Gobierno. Tal y como señala la agencia EFE, las negociaciones estaban muy avanzadas, pero se han quedado paradas.

Si se compara España con el resto del mundo en cuanto a reconocimiento médico para el deporte se refiere, el presidente de la sociedad lo tiene bastante claro. España está en una zona “intermedia baja“, Canadá o Estados Unidos son “muy tolerantes“ e Italia cumple con un modelo muy exigente y avanzado.

Por qué no se hacen reconocimientos

La razón por la que el deportista no se hace pruebas previas a la práctica deportiva no está muy clara. Manonelles dice que se gasta mucho en la compra de material (bicicletas, calzado, indumentaria, suplementos…) pero no se invierte en salud. El nivel de exigencia y preparación sube como la espuma mientras el deportista que se hace un reconocimiento médico para el deporte no sube igual.

Según el presidente, objetivo del reconocimiento médico en el deporte es validar la aptitud deportiva con médicos especializados. Además, sirve para detectar patologías, enfermedades o alguna alteración que afecte al rendimiento o, incluso, pueda poner en riesgo la vida. Por desgracia, la SEMED cree que la repercusión se da tarde, cuando sucede algún trágico accidente en la práctica deportiva.

Qué debería incluir

Los deportistas profesionales deberían hacerse un reconocimiento médico para el deporte exhaustivo. En él se incluirían, entre otras pruebas, las de esfuerzo o ecografía doppler. Las pruebas de aptitud de los aficionados, por su parte, necesitarían:

  1. Recoger la historia clínica del paciente para conocer antecedentes cardiovasculares personales y familiares.
  2. Realizar una exploración general con especial atención al aparato locomotor.
  3. Valorar el peso del individuo.
  4. Conocer posibles alteraciones en la espalda para minimizar riesgo de lesiones.

El presidente de la sociedad señala que en España es obligatorio para deportistas controlados por el Consejo Superior de Deportes. Sin embargo, no lo es para escolares federados. Existe un documento de la SEMED que recoge las contraindicaciones de la práctica deportiva, según informan desde EFE. En ellos se clasifican los deportes en 9 categorías desde el de mayor exigencia, de contacto, con riesgo de colisión corporal o de riesgo vital. El documento también analiza las cuestiones legales de interés para aquel profesional en el que recae la responsabilidad de hacer el reconocimientos y aspectos documentales.

“Estos reconocimientos no solo están destinados a la prevención de la muerte súbita, sino que se hacen desde la perspectiva de que el deportista es un organismo completo“.