El trabajo, publicado en el Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy, recomienda el running como ejercicio de prevención. Para llegar a esta conclusión, los investigadores realizaron una revisión sistemática de 17 estudios y más de 114.000 practicantes de running.

A pesar de la presión que soportan las articulaciones de estos atletas, solo un 3,5% de los deportistas que practicaban running desarrolló osteoartritis de rodilla o cadera.

La cifra indica que el running disminuye el riesgo de osteoartritis, ya que la prevalencia total de la patología entre los corredores de competición alcanzó el 13,3% y, en los sujetos de control, el 10,2%.

Por ello, en una primera aproximación a la materia, los investigadores concluyeron que la exposición al running durante una etapa de menos de 15 años puede asociarse, tanto en hombres como en mujeres, a una menor probabilidad de sufrir osteoartritis