El trabajo tenía como objetivo determinar el perfil antropométrico y la condición física de los practicantes de parkour y establecer diferencias en función del nivel de rendimiento. Participaron 13 personas, a las que se dividió en 2 grupos en función del rendimiento obtenido en un test específico que simulaba una competición. En el grupo A se colocaron los individuos con mayor rendimiento y en el B aquellos con menor rendimiento.

Asimismo, se valoró la agilidad, la extensibilidad isquiosural, la distancia de salto horizontal, la altura de salto vertical, la potencia de salto vertical, la estimación del consumo de oxígeno máximo, la composición corporal y el somatotipo con un batería de 6 pruebas.

En comparación, el grupo A obtuvo valores significativamente inferiores en ectomorfia y superiores en mesomorfia, estimación del consumo máximo de oxígeno, agilidad, distancia de salto horizontal, potencia y altura de salto vertical. Este último elemento se presentó como el parámetro más importante en el rendimiento de esta práctica deportiva.