Según los autores, en los últimos años se está trabajando para identificar indicadores de rendimiento ofensivo; las acciones a balón parado (ABP) constituyen uno de esos factores de rendimiento ofensivo, y entre ellas destacan los saques de esquina.

Para conocer más profundamente estas jugadas en el fútbol de máximo nivel, investigadores de varias universidades españolas analizaron los 31 encuentros de la UEFA Euro 2012. En esos partidos se produjeron 345 saques de esquina, de los cuales se desestimaron 20 por no cumplir los criterios establecidos.

En concreto, se codificaron aquellos saques en los que se buscaba una situación de finalización en 4 pases o menos durante el tiempo reglamentario. Los resultados indicaron una baja eficacia en el remate de este tipo de acciones, aunque los goles derivados presentaron una transcendencia importante en el resultado final.

De acuerdo con los autores, es necesario que intervengan entre 3 y 4 atacantes y se produzca una organización ofensiva dinámica para que la jugada tenga éxito. “Los saques de esquina constituyen una casuística frecuente en el fútbol de alto nivel, con una reducida eficacia, pero que propician goles trascendentales”, apuntan.

Con estos datos, los investigadores apuntan la necesidad de optimizar estas acciones, incluyéndolas como un contenido más en los entrenamientos de los equipos y proponiendo soluciones tácticas novedosas y alejadas de las prácticas habituales. “Debe ser una máxima en el fútbol contemporáneo de alto rendimiento”, concluyen.